La primera semana de la era post-Levy fue transformadora en la nueva realidad en Tottenham. Entre el parate por fecha FIFA y un regreso triunfal a la Champions League, el club navegó una agenda cargada de debuts, declaraciones institucionales y la búsqueda de redención en la Premier League tras la caída ante Bournemouth. Veamos qué fue lo que ocurrió en estos siete días que pusieron a prueba el pragmatismo de Thomas Frank y que ofrecieron el primer veredicto sobre un equipo que empieza a vivir sin su histórico presidente.
El día siguiente a la salida de Daniel Levy
Después de 24 años cargados de altibajos, el presidente con más años de servicio en la Premier League, Daniel Levy, puso un punto final a su historia al mando del Tottenham. Su partida generó una previsible sorpresa en el mundo del fútbol, y varias figuras ligadas al club no tardaron en reflexionar sobre el fin de una era.
El entrenador de los Estados Unidos, Mauricio Pochettino, confesó haberse sentido shockeado tras la noticia. Un sentimiento lógico para quien compartió cinco años de un proyecto transformador junto a él. Inclusive Ange Postecoglou, su penúltimo nombramiento y ahora en Nottingham Forest, se refirió a Levy como un referente al que siempre le agradeció la confianza, esperando haberla compensado con el título obtenido en mayo de este año.
Cristian Romero, defensa central y ahora capitán de los Spurs, también aprovechó una de las preguntas que le realizaron en la conferencia de prensa previa al partido ante Villarreal y, al igual que Pochettino y Postecoglou, reconoció que si estaba en Tottenham era gracias a él, un agradecimiento que hizo eco en las palabras del nuevo entrenador. Thomas Frank, lejos de marcar distancias, eligió elogiar el legado tangible de su predecesor.

«Daniel merece un elogio enorme. Sentó las bases para el futuro en términos de este fantástico centro de entrenamiento y un estadio de clase mundial. Desde ahí podemos construir para competir con los mejores clubes en el futuro«, dijo el danés.
Sin embargo, este reconocimiento casi unánime de puertas para adentro contrasta de forma violenta con la percepción del hincha. Ese «subidón anímico» del que hablan exentrenadores y jugadores jamás se tradujo en una conexión real con la tribuna. Las manifestaciones en contra de las medidas de Levy en cada momento crítico no fueron casuales, sino la respuesta a una gestión cuya incompetencia, palpable desde la grada, generó un desgaste irreversible. Por ello, la noticia de su partida no provocó nostalgia en la afición, sino que simplemente agregó un nuevo motivo de celebración en la agenda del hincha de los Spurs.

Moviendo las fichas del tablero: ¿Qué se dijo y quiénes?
A pesar del sismo institucional, el club se movió rápido para proyectar estabilidad. El 7 de septiembre, un comunicado oficial confirmó que el accionista mayoritario, ENIC, había rechazado inequívocamente propuestas de adquisición y reafirmó lo que a varios les molestó leer y/o escuchar: “Tottenham Hotspur no está en venta”. Esta declaración, si bien nunca es un absoluto en el mundo de las finanzas, dejó en claro que el poder de decisión se mantendría en casa. Las riendas momentáneamente son tomadas por figuras ya conocidas: Vinai Venkatesham como CEO y Peter Charrington como presidente no-ejecutivo, con Johan Lange manteniéndose como director deportivo.
En este nuevo organigrama, uno de los primeros movimientos de Venkatesham fue el anuncio de la incorporación de Adam Gardiner como nuevo Director de Marketing, un fichaje de alto perfil tras cinco años en un rol similar en Arsenal. «Este puesto es fundamental para nuestros planes de fortalecer la conexión con nuestros seguidores», sentenció Vinai, mostrando una clara intención de empezar a sanar la fracturada relación con la base de aficionados. Si bien es un primer paso elogiable en la era post-Levy, la historia reciente exige cautela: la consistencia en las buenas decisiones, sobre todo en momentos de alta tensión, será la única vara que mida si el cambio fue real o simplemente un reacomodo de las mismas piezas en el tablero.
Pragmatismo y solidez, esto es «FrankBall»
Retomemos el césped. El equipo de Thomas Frank ha venido demostrando una faceta completamente nueva, que pareciera querer distanciarse de aquella inconsistencia y desorden que los condenó la temporada pasada, después de que el equipo del ahora técnico de Forest cayera derrotado en 22 ocasiones. Cuatro jornadas después, Tottenham obtuvo 9 puntos de 12 posibles y espera por su viaje a Brighton para enfrentar a las «gaviotas» el próximo sábado. Un partido que servirá como una nueva prueba de fuego para Frank y sus dirigidos, más teniendo en cuenta que desde 2023 que no se obtiene un triunfo en tierras costeras.

La nueva era arranca con una eficacia que se sustenta en un dato irrefutable: en apenas cuatro partidos, el equipo ha mantenido tres vallas invictas, igualando la cantidad total de arcos en cero conseguidos en los 26 encuentros de liga anteriores. Estos números no son una anécdota, son la radiografía de un cambio de paradigma; un equipo que ha reemplazado el riesgo desmedido por una solidez estructural que, hasta ahora, se traduce en puntos.
La nostalgia, sin embargo, es selectiva. Un sector de la afición, aún aferrado al recuerdo de la gloria europea en Bilbao, parece extrañar el vértigo del ciclo Postecoglou, olvidando con llamativa facilidad la fragilidad defensiva que costó tantos partidos. Es innegable el mérito del greco-australiano, pero su defensa a ultranza de una única idea de juego generó una inconsistencia insostenible en el torneo local. En consecuencia, lo que se ha producido es un curioso efecto de «rechazo por rebote» hacia Thomas Frank, a quien se le critica no por sus méritos, sino simplemente por «no ser Postecoglou» y por no adherir a esa filosofía de riesgo total que, si bien espectacular, se demostró ineficaz para competir con regularidad.
Pero esta crítica ignora lo evidente. El trabajo del danés no ha sido el de un destructor de ideas, sino el de un optimizador. Frank ha tomado un equipo que necesitaba orden, equilibrio y un mejor manejo de las fases sin balón, y le ha dado precisamente eso. No se trata de una renuncia al ataque, sino de la construcción de una base sólida desde la cual poder ganar con consistencia. El propio entrenador lo definió como su prioridad absoluta en su presentación: «Es enormemente importante que seamos buenos defensivamente… ser capaces de conseguir vallas invictas es clave. Es algo en lo que trabajamos muy duro durante la pretemporada. Dije que era el primer objetivo cuando entré por la puerta».
El primero de varios interludios internacionales
La fecha FIFA llegó como una pausa necesaria, y su principal noticia fue un alivio: de los 18 jugadores citados por sus selecciones, la mayoría regresó con una carga de minutos controlada. Solo Rodrigo Bentancur y Ben Davies completaron los 180 minutos con sus respectivos países. A ellos le siguieron Mohammed Kudus con 166 minutos disputados bajo el mando de Otto Ado en la selección ghanesa, Pedro Porro, con 152 minutos para España, y Micky Van de Ven, quien jugó 118 minutos durante la seguidilla de partidos de la selección neerlandesa.

Quizá las dos noticias que habrán provocado una sonrisa en más de uno fueron las de Djed Spence, quien recibió la tradicional gorra de bienvenida a la selección inglesa después de haber debutado desde el banco de suplentes frente a Serbia. El encargado de reconocer al lateral fue nada más y nada menos que Harry Kane, capitán del seleccionado inglés. Un gesto que simbolizó la redención de un jugador que, en palabras del propio Kane, «tuvo que pasar por mucho» en sus inicios en el club.
Por otro lado, Cristian «Cuti» Romero, suspendido para el segundo partido de Argentina, decidió no tomarse días libres y regresó anticipadamente a Londres para entrenarse y acompañar al grupo. Esta decisión, un gesto de compromiso absoluto, fue un mensaje contundente para quienes dudaban de su continuidad. El propio Romero se encargó de reafirmarlo en la previa del debut europeo, declarando que veía «un club bien organizado, con ideas claras y un entrenador que ha traído mucha positividad […] Todos estamos trabajando en la misma dirección, lo cual es fundamental».
Back to winning ways: West Ham 0-3 Tottenham
Con ese envión anímico, Tottenham regresó a la acción el pasado fin de semana en la Premier League en un partido que correspondía a la fecha 4 de una temporada que acababa de comenzar y que se había visto interrumpida por la clásica fecha FIFA. Esta vez, tocaba jugar frente a un West Ham que parecía que volvía a recomponerse tras las derrotas frente a Chelsea (por el campeonato local) y Wolverhampton Wanderers (por la segunda ronda de la Carabao Cup) con un triunfo de visitante ante Nottingham Forest por 0-3. Tottenham, por su lado, buscaba redimirse después de una frustrante derrota vs. Bournemouth de local, en la que se esclarecieron algunas de las falencias en el equipo en general y que se esperaba que pudieran contrarrestarse en esta ocasión. Era la oportunidad ideal para golpear a un rival que siempre costó y que no estaba pasando por su mejor momento futbolístico.
Sin Solanke, Takai, Maddison y Kulusevski por lesiones, pero con Xavi Simons debutando oficialmente como titular, Tottenham salió al Estadio Olímpico de Londres a jugar contra un West Ham que recuperaba a Crysencio Summerville –quien había disputado algunos minutos contra Forest– en el once inicial y que tampoco quiso guardarse nada. Los Spurs ofrecieron un primer tiempo que fue un fiel reflejo de la cautela de su entrenador: un equipo lento y desentendido en las transiciones, con poca fluidez y vulnerable por momentos. Paralelamente, un gol de cabeza de Cuti Romero a los 19 minutos fue anulado por el VAR por una falta previa de Van de Ven, y más allá de esa jugada, la primera mitad transcurrió en un trámite engorroso, con un Mathys Tel que apenas tocó ocho balones y lució completamente aislado en ataque.
Ya para la segunda mitad Tottenham salió a apretar a la localía, y apenas 2 minutos después de reanudado el complemento, un córner ejecutado a la perfección por Simons conectaba con un Pape Sarr completamente desmarcado, quien cabeceaba la pelota por encima de las manos de Hermansen para darle la ventaja a los visitantes. Los jugadores señalaban al cuerpo técnico durante los festejos, y es que se trataba de un gol “made in Hotspur Way»: ensayado en los entrenamientos y puesto en práctica. Esta vez salió, y el que también debió salir fue Tomáš Souček, quien vio la roja directa después de cometer una durísima infracción contra Palhinha. West Ham se venía abajo, Tottenham encerraba al rival y comenzaba a dormir el partido con los goles de Lucas Bergvall y Micky van de Ven, convertidos en menos de diez minutos. Al final, fue una victoria contundente, la primera en territorio Hammer desde 2019, que no solo significó tres puntos, sino la validación del pragmatismo de Frank.
El equipo demostró paciencia para sobrellevar un primer tiempo adverso y una contundencia letal para liquidar el partido cuando tuvo la oportunidad. Era la tercera valla invicta en cuatro partidos de liga, una estadística que habla por sí sola y que preparaba el terreno para el siguiente y más esperado desafío: la vuelta a la Champions League.
Los puntos más altos y un futuro en (muy) buenas manos
Si hubo un nombre que se robó todos los titulares tras la victoria en el Este de Londres, fue el de Lucas Bergvall. A sus 19 años y 223 días, se convirtió en el segundo jugador más joven del club en marcar y asistir en un mismo partido de Premier League. Su gol fue una obra de arte: una carrera perfectamente sincronizada para atacar un pase teledirigido de Romero y una definición de cabeza en palomita, sutil y bombeada, que dejó sin chances al arquero. Sobre la actuación del sueco, Thomas Frank no escatimó en elogios: «Me encanta su energía, su habilidad para presionar, su entusiasmo. Arrastra al equipo con él… Fantástico gol. Carrera bien sincronizada. Balón de primer nivel de Romero. Y una definición de cabeza bien ejecutada”.
Por supuesto, Bergvall no fue el único protagonista de una tarde redonda. El debut de Xavi Simons como titular dejó un balance más que prometedor, aportando la asistencia del primer gol desde un tiro de esquina y mostrando destellos de su calidad cada vez que entró en contacto con el balón. Se nota tiene las capacidades para convertirse en un jugador estelar, aunque por momentos se le haya visto incómodo o solapado con Spence y con Bergvall. Tiene el tiempo y las herramientas para adaptarse a un esquema nuevo, en una liga nueva y de un país nuevo.
Micky van de Ven y Cristian Romero también fueron parte fundamental de la victoria del equipo el pasado fin de semana. Calificados como baluartes defensivos, también se animaron a contribuir al marcador con una asistencia para el argentino y un gol para Micky, quienes ya llevan 4 porterías invictas –contando el partido vs. Villarreal– desde que comenzó la temporada. Sin dudas, una defensa que continúa superándose partido a partido, y que demuestra estar a la altura de las circunstancias cada vez que un partido lo exige. Lo único que resta esperar es que las lesiones no les afecten en demasía.
La difícil decisión: ¿Quiénes entran, quiénes salen?
Thomas Frank ha sabido integrar de forma rápida y efectiva a los nuevos jugadores en Tottenham, y es que el club se encuentra atravesando por una situación poco familiar para el que es seguidor de Tottenham desde hace un tiempo: la abundancia. Sencillamente, con la llegada de varios jugadores de primer nivel al equipo durante el mercado veraniego, la decisión de incluir y/o excluir jugadores es algo de lo que apenas se hablaba el año pasado con la lista de UEFA Europa League por los sobrantes; ahora, con la vuelta a la Champions y con su dura normativa para la inscripción de jugadores, Frank tenía que elegir drásticamente con tal de confeccionar la plantilla que disputaría los partidos de fase liga.

Debido a la normativa sobre jugadores formados en el club, Mathys Tel fue uno de los seis jugadores del primer equipo excluidos de la lista para la primera parte de la UEFA Champions League. El jugador francés, quien anotó un doblete en la pasada fecha FIFA con las inferiores de la selección francesa, sintió muchísimo cuando se enteró de la noticia: «Me llamó, simplemente me comunicó su elección. Está claro que cuando no estás en una lista duele, pero soy alguien que se mantiene positivo. La elección del entrenador es la elección del entrenador, solo podemos respetarla y vamos a trabajar para volver de la mejor manera posible. Estoy bajo contrato con Tottenham y haré todo lo posible para poder jugar».
Por otro lado, Thomas Frank estuvo hablando acerca de la integración tanto de Xavi Simons, de quien hablábamos anteriormente, como de Randal Kolo Muani, recién llegado de PSG. Simons, fichado por 52 millones de libras desde el RB Leipzig, no tardó en mostrar sus credenciales en los entrenamientos en Hotspur Way. Según los reportes, desde su primera sesión se mostró como una «voz segura», pidiendo el balón y organizando a sus compañeros, y el cuerpo técnico le asignó un «rol libre» con una instrucción clara. Del lado de Kolo Muani, Frank ha sido más cauto, puesto que no ha jugado en bastante tiempo.

La correcta y rápida adaptación de ambos se ha vuelto una necesidad imperiosa, no un lujo. La indeseada crisis de lesiones sigue golpeando al plantel con las ausencias prolongadas de James Maddison y Dejan Kulusevski, dos de los principales creativos del equipo. Todo esto sin contar a Destiny Udogie –quien retornó a la acción el pasado sábado frente a West Ham– y Dominic Solanke, quienes también estuvieron fuera de la actividad por un tiempo prolongado. Este panorama convierte a los nuevos fichajes en soluciones inmediatas, piezas de un rompecabezas que Frank está obligado a armar a contrarreloj para poder, como exige la directiva, competir en todos los frentes.
Esperado pero sufrido: El bautismo europeo de Thomas Frank
El regreso a la Champions League, tras 923 días de ausencia, fue un ejercicio de utilitarismo y nerviosismo que terminó con el objetivo cumplido. El debut de Thomas Frank en la máxima competición del viejo continente se saldó con una victoria por la mínima ante el Villarreal, pero el desarrollo del partido dejó más dudas que certezas. El triunfo fue gracias a un autogol del portero Luiz Júnior a los 4 minutos, tras un centro de Lucas Bergvall que buscaba complicidad con Richarlison. Nuevamente, Tottenham buscaba mostrarse como un equipo que encerraba a su rival y no lo dejara ni respirar, y aunque pareció funcionar en los primeros minutos del primer tiempo, el partido terminó por revertirse y estuvo muy cerca de haber terminado peor.
Del otro lado, el equipo comandado por Marcelino venía de un empate a un gol frente a Celta de Vigo de local y de una derrota en el Wanda Metropolitano ante Atlético de Madrid por 2-0. Luego de la victoria ante West Ham, Tottenham aparecería como el equipo “favorito” en las encuestas para llevarse los primeros tres puntos de la fase de liga, y esta sensación se acrecentaba todavía más con las declaraciones de Thomas Frank, quien estaría realizando su debut en la máxima competición europea: «Es una gran cosa, estoy deseando que llegue. Escuchar el himno de la Champions League, ese será el momento«, dijo el técnico ex-Brentford.
En verdad, pasar de ver a Frank dirigir a un equipo que competía por meterse en los primeros diez puestos de la tabla de la liga a uno que busca restablecerse y encontrar la regularidad en competiciones europeas ilusionaba y mucho. La incertidumbre y el propio deseo de verle en acción hizo que surgiese el pensamiento de que para Frank, la Champions League sería demasiado para un técnico desacostumbrado al ritmo europeo. Mismamente, el partido fue descrito como un «debut nervioso en la élite» para Frank, sin embargo, el resultado le dio la razón.
Durante ambos tiempos, Tottenham sólo realizó un disparo a puerta en todo el partido, mientras que Villarreal no registró ninguno. Con estos datos, ya podemos darnos una idea del nivel de entretenimiento que tuvo el encuentro. Aún así, el resultado extendió la racha del club a 21 partidos consecutivos sin perder en casa en competiciones europeas. Los Spurs se replegaron, optaron por la contención y se dedicaron a defender una ventaja que, a pesar de la solidez defensiva, siempre se sintió frágil.
Frank apostó por la solidez, respaldado en una defensa que ya suma cuatro vallas invictas en cinco partidos, pero la sensación general fue que, al no buscar sentenciar el partido, el equipo quedó expuesto a un error o a una genialidad del rival que, afortunadamente, nunca llegó.

Joao Palhinha fue clave al ingresar desde el banquillo, aportando muchísima solidez y estructura al mediocampo en los últimos 20 minutos. Su capacidad para «romper y jugar» le dio al mediocampo la estructura y solidez que le faltaban. En la otra cara de la moneda estuvieron Micky van de Ven y Xavi Simons, quienes, según la crítica, tuvieron la fortuna de no ser expulsados por duras infracciones. Este último nuevamente volvió a chocarse en reiteradas ocasiones con los mismos jugadores que con West Ham, y lo que se observa es que el neerlandés está limitado a ofrecer creación y amenaza al rival por estar muy retraído a la banda. El hincha lo exige: Simons debe jugar en el centro del campo, y no en el extremo.
Al final, rres puntos son tres puntos, y si bien es cierto que hay cuestiones que perfeccionar, es innegable que el trabajo del entrenador reestructurando la defensa ha sido notable y digna de elogiar. No sólo Tottenham concedió un solo gol desde el arranque de la Premier en todas las competiciones, sino que también Thomas Frank ha logrado mejorar un equipo que por tomar demasiados riesgos, acababa pagando errores carísimos. Sin embargo, este partido sirvió como el resumen perfecto de la nueva identidad del Tottenham de Frank: un equipo más sólido y competitivo, sí, pero con una alarmante falta de ideas en el último tercio. Con el partido vs. Brighton a la vuelta de la esquina, lo que queda es observar si es que esta falencia en la delantera para crear situaciones de peligro como para terminar las jugadas con mayor precisión se ha ido trabajando durante la semana.



Deja un comentario